Existe una agrupación de arquitectos locos por nuestro patrimonio cultural y arquitectónico a quienes un día se les ocurrió crear un premio para los mejores proyectos europeos de estos últimos cinco años. Cuando entraron en contacto con nosotros tenían la idea bastante clara, una identidad corporativa ya creada, una web en marcha y toneladas de ilusión. Les faltaba, sin embargo, una cosa: tiempo. El plazo de inscripción se cerraba en dos meses, y el concurso se resolvía en cuatro. (También les faltaban recursos económicos, claro. Si no, no habría emoción).
Con este calendario del demonio, Estudi 66 se quiso centrar en dos ámbitos prioritarios: la comunicación al sector, y la captación de apoyos, tanto económicos como institucionales. El resultado fueron 199 proyectos a concurso, una gran asistencia de público a los actos de la entrega y la implicación de más de una veintena de organizaciones (entre instituciones públicas, administración y empresas patrocinadoras). Y, conforme se acercaba la fecha de entrega del premio, acabamos “descentrados” y haciendo de chico-para-todo: montando welcome packs, acompañando al jurado a cenar, fotografiando a toda la comisión del premio con los ganadores, ayudando con las acreditaciones, discutiendo con los del catering y tomando muchos muchos cafés.
Ya estamos deseando que llegue la próxima edición!

